Hay un debate que vuelve cada vez que se habla de inteligencia artificial y audiovisual: ¿la IA va a reemplazar a los actores? En Gennial, una startup argentina que produce series y microseries con inteligencia artificial, van por otro camino. Su apuesta es combinarlos. Y para eso acaban de inaugurar un estudio pensado exactamente para ese cruce.
Se llama Gray Box, tiene 64 metros cuadrados y 5 metros de altura, y está diseñado para filmar actores reales que después se integran, mediante IA, en escenarios y universos digitales. La idea detrás del nombre es la de una “caja gris”: un espacio neutro, sin decorado, donde lo único que importa es capturar bien al intérprete. El resto —la ciudad, el planeta, el living, lo que pida la historia— se construye después de manera digital.
El cofundador y CEO de la empresa es Adrián Garelik, y fue él quien anunció la apertura: “Estamos felices de anunciar el lanzamiento del Gray Box porque es algo que venimos preparando hace meses y nos permite sumar el talento de los actores”.
El Gray Box: actores reales dentro de mundos digitales
Vale la pena explicar la diferencia, porque no es menor. Hay dos formas de hacer audiovisual con IA. Una es generar todo: personajes, caras y voces creados por completo por el modelo. La otra es la que eligió Gennial: filmar a una persona de verdad y después insertarla en un entorno que no existe.
Ese segundo camino tiene una ventaja concreta. Un actor aporta cosas que la IA todavía no resuelve bien: el gesto mínimo, el timing de una mirada, la respiración antes de una frase, la manera de moverse en el espacio. En cambio, la IA resuelve muy bien lo que históricamente fue carísimo: construir decorados, viajar a locaciones, llenar una calle de extras o recrear una época.
Traducido: el estudio no viene a sacar actores de la ecuación, viene a cambiar qué es lo que ellos tienen que hacer. En lugar de pararse frente a un decorado armado, el intérprete se para frente a un fondo neutro y actúa. El decorado se agrega después, por computadora. Para que eso funcione, la captura tiene que ser prolija: luz pareja, buena resolución, referencia de cámara. De ahí los 64 metros cuadrados y los 5 metros de altura, que permiten trabajar con comodidad y con distintos tipos de plano.
Qué es el cine vertical y por qué crece
El otro eje del negocio es el formato. El “cine vertical” es contenido audiovisual pensado para mirarse en el celular, con el teléfono en posición vertical y sin girarlo. Son episodios cortos, historias serializadas, capítulos que se consumen en cualquier momento del día: en el viaje, en una espera, en cinco minutos libres.
Eso cambia todo el diseño de la producción. La historia tiene que entrar en una pantalla angosta, así que los planos son más cerrados y los rostros ocupan más lugar. El ritmo es más rápido, porque la atención se pierde fácil. Y el volumen manda: para sostener una plataforma de este tipo hace falta una cantidad enorme de títulos, no una película por año.
Ahí es donde la IA deja de ser una curiosidad y se vuelve una herramienta industrial. Si producir cada capítulo cuesta una fracción de lo que costaba antes y se puede entregar en días en lugar de meses, el modelo del cine vertical se vuelve viable. Forbes Argentina ubicó a este negocio en un mercado de 4.000 millones de dólares. Ámbito lo tituló, directamente, “Cine vertical e Inteligencia Artificial”.
Cómo factura Gennial
El modelo es principalmente B2B, es decir de empresa a empresa: la startup no le vende al espectador final, le vende a marcas, productoras y plataformas. Cobra por serie terminada o por minuto entregado, según el caso.
Los números que maneja hoy:
| Métrica | Dato |
| — | — |
| Facturación mensual actual | US$ 30.000 a 35.000 |
| Meta para fines de 2026 | US$ 50.000 por mes |
| Meta para 2027 | US$ 3 millones anuales |
| Tamaño del Gray Box | 64 m² y 5 metros de altura |
| Tiempo de producción | 1 a 10 días, con desarrollo visual ya aprobado |
Entre sus clientes figuran Chocorísimo, Guapaletas, Abuela Goye y Magnaverum. Actualmente produce microseries para dos plataformas. Y el volumen no es un detalle: ya lleva más de 30 títulos producidos y llegó a hacer 20 series verticales en un solo mes. Para lo que queda del año espera sumar entre 60 y 70 producciones más.
| Producciones | Cantidad |
| — | — |
| Títulos producidos hasta ahora | más de 30 |
| Series verticales hechas en un mes | 20 |
| Producciones previstas para este año | entre 60 y 70 |
“Amor Artificial”, la primera del Gray Box
La primera producción que va a salir del nuevo estudio se llama “Amor Artificial” y se realiza junto con The Eleven Hub. El nombre del título funciona casi como una declaración de principios: la ficción sobre vínculos entre humanos y sistemas artificiales es, hoy, uno de los géneros que mejor se presta a este tipo de producción, porque permite mezclar lo cotidiano con lo imposible sin que el espectador levante la ceja.
Detrás de la escena hay una decisión de oficio: el actor sigue estando, con su cuerpo y su voz, y la IA se ocupa del mundo que lo rodea.
Qué significa para nosotros
Significa, antes que nada, correr el debate de lugar. Durante los últimos dos años, la conversación sobre IA y audiovisual se trabó en la pregunta equivocada —”¿nos va a sacar el trabajo?”— y esa pregunta no tiene una respuesta única, porque depende de cómo se use la herramienta. Gennial muestra una versión posible: la IA como capa de producción, no como reemplazo de la actuación.
También significa que el cine vertical dejó de ser un experimento raro. Es un mercado grande, con reglas propias, que pide velocidad y volumen, y en el que la Argentina tiene jugadores que ya están facturando. Eso no es poca cosa para una industria local que históricamente dependió de pocos formatos y de ciclos de financiamiento largos.
Y significa, sobre todo, que la discusión interesante ya no es si la IA va a entrar al set. Ya entró. La pregunta es quién decide cómo se usa.
Para tener a mano
📷 Imagen de portada: imagen creada o editada con inteligencia artificial con fines ilustrativos. No es una fotografía oficial del evento ni de las personas retratadas.





